La lluvia que venía cayendo a lo largo de la semana, no impidió que la cena de los chorizos se celebrara. Vaya pues antes que nada, el agradecimiento al anfitrión que como siempre destaca en su atención, afecto y el buen hacer.
Dicho esto y para que no se crea que todo el monte es orégano, hay que decir que el césped dejo mucho que desear, es pues de destacar que esta sería la única nota que desmereció la cena.
En cuanto a los chorizos poco hay que decir, angustiados por la tardanza del compañero Felipe, los invitados arremetieron como depredadores sobre los pobres embutidos, que si bien el tamaño de las lonchas era contundente, dejaron arrasados los platos.
Para no abundar en detalles de cena y comensales, podemos decir que fue una velada extraordinaria.
Sin querer quitar la importancia al gran festín y la buena compaña, inesperadamente supimos de una noticia que nos sobrecogió a todos por la importancia del hecho. Sobre las once y media de la noche, Almundena recibió en su movil un mensaje de Santiago Pérez, rápidamente y como la pólvora, se extendió la noticia de las relaciones amorosas de ciertos personajes.
Como bien establecen los protocolos y las edades avanzadas de los chorizos, se evacuó a una hora prudente, la residencia de Jon.
Muchas gracias, les dejo las fotos de los chorizos y que cada uno sepa cual es el suyo, saludos buena semana.

